Los fines de semana nos reuníamos con amigos en la parcela de la Mesa de los Santos nos divertíamos cocinando y departiendo!
Cada Vez que regresábamos alguno de los amigos me pedia que hicieramos lo mismo o algo similar pero en su finca y así empezamos, solo por el placer de compartir con amigos; el poder del voz a voz y la buena energía generada trajo algunos referidos los cuales atendimos con cariño y este fue el ente multiplicador!